
Me considero a cierto punto cinéfila.El mal o bien llamado "séptimo arte" es uno de los pocos deleites que gozo a plenitud.Disfruto de contemplar los fotogramas,las actuaciones,los gestos de los actores,la música que ambienta las escenas,los diálogos,el guión entero,las escenas mismas,etc.
En mi humilde y sucinta opinión,una buena película es aquella que te deja removida al menos una fibra del corazón,aquella que te deja absorto en reflexiones o con una perspectiva de la vida distinta a la que tenías antes de ver tal filme.Una buena película no necesita ser de arte o haber ganado oscares u globos de oro o festivales de cannes (por supuesto,todos estos quedan como buenos precedentes nada más) para ser eso,¡una buena película!
Como ejemplo claro de lo que es y debe ser una buena película, es "El último tango en París", estelarizada por Marlon Brando (aquí entra el precedente de un elemento que augura se tratará de algo realmente bueno) y Maria Schneider.
Ambientada en la siempre romántica París,el filme inicia con el encuentro de Paul (Brando) y Jeanne (Schneider) dentro de un apartamento vacío,a la espera de ser rentado.Ambos como potenciales arrendatarios,la charla superflua se transforma espontáneamente en un encuentro sexual precipitado,intenso,que deja absorto e impresionado al espectador por ser totalmente inesperado.Paul y Jeanne acuerdan encontrarse ahí cada semana sin siquiera preguntarse sus nombres;cada encuentro abanderado por la premisa de no hacer preguntas personales ni ahondar en la vida del otro,ignorando pasado,presente y quizás futuro.
Cada escena de la película es una oda al significado real de la palabra "actuación".Vemos a un Brando misógino,egoísta,frío,que con histrionismo nos muestra la otra cara de Paul,un hombre sensible y depresivo,procurando cuidar su sensibilidad al máximo.Magistral es el complemento de Maria Schneider,sumisa,enamorada ciega,capaz de someterse al yugo masculino y al mismo tiempo rebelde y feminista.
La mezcla de francés e inglés,suavemente pronunciados,la sensualidad que la tiñe de principio a fin,el sincretismo argentino y una cara nueva de la liberación sexual tan característica de la década de los setenta nos conduce lentamente al inesperado final;y nos deja al ansia de más,casi con la misma necesidad enfermiza que Schneider nos transmite en su travesía por su pasión sin final.Brando nos enternece y nos hace odiarlo en ocasiones,pero siempre nos moverá algún poro del cuerpo.
Esto es una buena película.Los mitos del cine cuentan que Schneider no volvió a aceptar aparecer desnuda en ningún otro filme después de este,y que sus lágrimas derramadas en la famosa y controvertida escena de sodomización fueron reales,ésta escena no incluida dentro del guión original,sino sugerida por Brando a media realización de la misma.Estos detalles los considero un extra para crear curiosidad y así la gente la vea,pues aunque "vieja" ,es innegable el hecho de que es mucho mejor que el cine que se hace ahora.
"El último tango en París",una película favorita mía agregada a mi eterna lista del celuloide.
y la indirecta??? jajajaja esta buena tu reseña nena...no has perdido ese toque, solo necesitas despejarte. Pues habrá que ver que onda con esta pelicula, aunque dudo que supere a Jurassic Park XD jajaja es broma
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